BOLETÍN INFORMATIVO



 
 
El Huarache Azteca una tradición que se renueva...
 
Quién imaginaría que en 70 años la ciudad de México cambiaría tanto. Los canales prehispánicos convertidos en ejes viales, los antiguos pueblos hoy son colonias o delegaciones, hay segundos pisos futuristas y el concreto absorbe y crece como células cancerosas. El progreso dicen por ahí.

Pues en 70 años también nosotros cambiamos, desde los días en que Doña Carmelita, la emprendedora mujer que "emigró" del Barrio de la Luz en Milpa Alta, hacia "México" a una vecindad a la calle de Zoquipa (hoy prepa 7); hasta estos contaminados y caóticos días donde la contadora Amalia Pulido junto con gente decidida y leal emprenden esta nueva aventura. Ya han pasado cuatro generaciones administrando este negocio desde aquel mayo de 1935 cuando Doña Carmelita vendió por primera vez sus exquisitos huaraches a las orillas del canal La Viga.

La historia de estas cuatro generaciones es larga y llena de dificultades que con trabajo y dedicación se convirtieron en logros y en crecimiento, así que vamos por partes en un brevisimo resumen.

Doña Carmelita empezó con un comalito y un brasero. Ella misma molía las salsas en molcajete y los frijoles después de cocerlos en olorosas y humeantes ollas de barro eran molidos, como hasta la fecha se hace, en metate. todo este trabajo lo realizaba muy temprano en la madrugada, y este esfuerzo y su sazón hicieron de los huaraches desde su nacimiento un producto artesanal, aún en estos días hemos escuchado como ustedes, nuestros clientes, los maravilla la destreza y la regularidad con que nuestras huaracheras cocinan los deliciosos huaraches que en este momento ustedes saborean.

A
Doña Carmelita la siguió en la administración su hijo Anastacio y la esposa de éste, Doña Mercedes que demostró que el sentido común y trabajo son los mejores administradores de cualquier negocio, con Doña Meche llegaron los primeros reconocimientos del Gobierno, instituciones culturales y la Cámara de Restaurantes, así como la adquisición del edificio de la calle de Torno número 166, que primero solo fué alquilado y poco a poco se fue pagando hasta lograr su adquisición total. Pero el tiempo no perdona y Doña Meche por motivos de salud tiene que dejar la administración en sus hijos Angel y Clementina.

Se puede decir que con los hermanos
EL huarache Azteca creció hasta llegar a lo que ahora conocemos, ¿qué cuál fué el secreto?. Muy sencillo: mantener el sabor de los huaraches e ir innovando con productos que usted mismo fué pidiendo, todo con el riguroso control de calidad que ofrece este restaurante y el
 

trabajo rudo y constante. Precisamente por ese fuerte ritmo de trabajo es que doña "Clemen" y su esposo don Poncho (el Güero como ustedes lo conocen) se retiran dejando acargo de su parte a una de sus hijas, Amalia Pulido, quien hasta la fecha administraba el negocio con sobriedad y empeño.
Y así llegamos a estos días en donde, como ustedes sabrán, las empresas mexicanas prácticamente no existen o sólo son concesionarias de empresas extranjeras. Tener un negocio es muy difícil y requiere de mucho esfuerzo mantenerlo ante los malos gobiernos que no apoyan a la pequeña y mediana empresa.

Así también sabrán que es muy difícil que las personas piensen igual aun siendo familiares y resulta que había dos visiones sobre el futuro de la empresa, por eso llegamos a este 2005 con una nueva noticia: El Huarache azteca se separa en dos empresas.

Nosotros creemos que el secreto de los huaraches está en el cariño y esmero artesal con que se prepara todo para así mantener el inigualable sabor que ustedes han disfrutado por generaciones. Por eso creemos que es necesario mantener la producción como hasta ahora ha sido, sin tecnificarla (esto es mas máquinas, menos humanos y más ganancias) pero haciéndola más eficiente. Pero sobre todo creemos que el éxito que hemos tenido hasta ahora y la supervivencia de esta empresa está en ustedes. ¿Nosotros?, se preguntaran. Sí, ustedes, ustedes que crecieron con nosotros, ustedes que son nietos de nuestros primeros clientes, ustedes que vienen con sus hijos a los huaraches en lugar de ir a una hamburguesas de productos gringos y transgénicos, a ustedes los chavitos que comen con Aztequín y saborean sus huarachitos, a ustedes las futuras mamás que de antojo vienen por "un doradito verde en charolita", a ustedes los fiesteros que vienen a curársela (un verde con costilla, mucha salsa, un consomé y una Corona helada), a todos ustedes nos debemos y les agradecemos de la manera más sincera y práctica que podemos, o sea, con nuestro sabor y servicio.

Así pues nosotros, la familia Pulido Suárez y este inmejorable equipo de trabajo, les ofrecemos este nuevo Huarache Azteca.