in duda
una de las principales aportaciones de los pueblos del México antiguo al
patrimonio de la humanidad es el maíz. Los cocineros aztecas tenían
gran habilidad para preparar una extensa variedad de platos con éste, por
ejmplo, hacian siete especies de tortillas, seis de tamales, atoles, etc.
Sin embargo, los antiguos mexicanos no disponían de grasa ni de aceite,
por lo que su cocina ignoraba las frituras, todo se comía asado o cocido,
muy sazonado y picante. A la llegada de los españoles, una de
las principales introducciones a la cocina prehispánica fue la carne de
cerdo, pero debido a que era un alimento privilegiado para los españoles
y su acceso a los indígenas era casi inalcanzable, el poder hundir un pedazo
de tortilla en manteca de cerdo era un gran agasajo digno de emperadores. así
comienzan a surguir los antojitos mexicanos que actualmente saboreamos.
Envuelta en estos sabores y tradiciones de la cocina mexicana "Dona Carmelita"
creó el Huarache. Antojito mexicano preparado con el toque tradicional
del huarache azteca, a base de maíz, frijol y salsas, frito en manteca;
su forma alargada, la toma de una porción de masa rellena de frijol "torteada"
y extendida en un comal caliente. |